NÓDULO TIROIDEO.

NÓDULO TIROIDEO: Es cualquier crecimiento anormal de las células tiroideas formando un tumor dentro de la tiroides.

SÍNTOMAS: La mayoría no presenta ningún síntoma. Algunos probables son: Bulto en zona tiroidea, disfagia, disfonía, disnea o dolor mandibular o de oído.

PREVALENCIA Y CAUSAS: A lo largo de la vida una persona tiene entre un 5 a 10% de posibilidades de aparición de un nódulo tiroideo. Afortunadamente en el 90% de las ocasiones son nódulos benignos. Las causas más importantes son: Adenomas foliculares y lesiones quísticas (tumor hemorrágico o quiste simple) que representan el 50-60% de los nódulos tiroideos. También podría ser un nódulo coloideo, un cáncer primario de tiroides (papilar, folicular, medular y anaplásico) un linfoma, metástasis y otras patologías como tiroiditis o enfermedad granulomatosa.

Los factores asociados al aumento de riesgo de nódulos incluyen: el sexo femenino, ser fumador, personas que habitan en zonas con déficit de yodo, el consumo de alcohol, niveles elevados de factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1) y tener miomas uterinos.

Sospecha de nódulo maligno: Nódulo duro o mayor de 4 cm, nódulo adherido a estructuras cercanas, adenopatías cervicales, antecedentes familiares de cáncer de tiroides, síndromes de cáncer de tiroides ( MEN 2, poliposis adenomatosa familiar, sd. Codwen), disfonía, ser menor de 20 años o mayor de 70, tener antecedentes de exposición a la radiación en cabeza y cuello y el género masculino.

EVALUACIÓN: Para la evaluación del nódulo tiroideo se utiliza siempre analítica con TSH. Si la TSH está disminuida se realiza una gammagrafía tiroidea para ver si es un nódulo caliente (% muy bajo de malignidad- aproximadamente 2%) o frío (10-14% de malignidad por lo que requiere más estudios). Si la TSH está disminuida o es normal hay un aumento de probabilidad de que el nódulo no sea benigno (20% aprox.) por lo que se realiza una ecografía y una PAAF para su evaluación.

TRATAMIENTO: Se realiza cirugía (tiroidectomía) para extraer parte o toda la glándula tiroides si el nódulo: Se identifica como áncer de tiroides, si la PAAF es indeterminada en dos ocasiones, si produce demasiada hormona tiroidea (también se puede dar I131) si ocasiona problemas para deglutir o respirar. Tanto la tiroidectomía como el tratamiento con yodo radiactivo conllevan riesgos de problemas de tiroides a largo plazo (hipotiroidismo).

Para los nódulos benignos que no causan síntomas y no están creciendo simplemente se requiere revisiones con examen físico y ecografía, una biopsia de la tiroides repetida de 6 a 12 meses después del diagnóstico si el nódulo ha crecido.

Otro posible tratamiento: inyección de etanol (alcohol) en el nódulo para reducirlo de tamaño.

PRONÓSTICO: Los nódulos tiroideos no cancerosos no son potencialmente mortales y muchos de ellos no requieren tratamiento. El pronóstico para el cáncer de tiroides depende del tipo y del estadío: Papilar (5% de mortalidad), Folicular (10-15% mortalidad), Medular (30-35% mortalidad), Anaplásico (80-90 % mortalidad a los 5 años).


Martín Nuñez.
Residente de Oncología del Hospital General de Valencia. 

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