¿ES LA OBESIDAD CONTAGIOSA?. EL METAGENOMA

Si pensamos en el término bacteria, es común que a continuación imaginemos en bichos microscópicos que están por todas partes y que tienen un potencial dañino. La mayoría de nosotros ignorará la microbiología que nos rodea mientras no nos cause ningún perjuicio o nuestro sistema inmune pueda mantenerlos a raya. Sin embargo, actualmente se han acumulado muchas evidencias a favor de sus acciones beneficiosas en nuestro organismo a nivel digestivo e inmunomodulador. La inmensidad del ecosistema bacteriano se entiende mejor si comparamos las 1014 bacterias que conviven en nuestro organismo con las 1013 células propias de las que estamos constituidos. Es decir, estamos en una minoría de 10 a 1 frente a la población bacteriana que nos habita. Al margen de estas magnitudes, lo realmente importante son las funciones que acometen estos diminutos organismos, así como los peligros, tanto a nivel digestivo como sistémico, que se ocasionan por la pérdida de equilibrio.

Algunas de las variaciones en la población bacteriana que se producen en nosotros son inherentes a la misma vida, como ocurre con la edad del individuo (la microbiota que tiene un niño y la que tendrá al cumplir 70 años es distinta) o su propia fisiología intestinal. Sin embargo, otros factores, como la alimentación o la farmacología (en especial los antibióticos), modifican desfavorablemente nuestra microbiota.

Si entramos a describir las distintas poblaciones bacterianas, podemos distinguir 3 enterotipos, en función de la población bacteriana mayoritaria:

Enterotipo 1: Predomina los Bacteroides, eficaces en el metabolismo de proteínas y carbohidratos, así como en la síntesis de vitaminas B2, B5, B8 y C.

Enterotipo 2: Con mayoría de Prevotella, capaz de sintetizar las vitaminas B8 y B9.

Enterotipo 3: Domina el Ruminococcus, capaz de degradar la celulosa e intervenir en el metabolismo de los azúcares en general. Este es el enterotipo mayoritario en la población humana actual.

Tras los citados descubrimientos de investigación básica, surgieron hipótesis sobre la influencia de estas poblaciones bacterianas en la susceptibilidad individual para desarrollar enfermedades. La primera evidencia que se describió fue que, tanto en ratones como en humanos, el enterotipo 3 es el más común en individuos con sobrepeso u obesidad. Sin embargo, no logró asociarse un determinado IMC a una población bacteriana, parecía pues antes consecuencia que causa, lo cual nos recuerda de nuevo que la obesidad es una patología multifactorial.

A partir de aquí, muchas enfermedades se han tratado de relacionar con un determinado enterotipo. Las primeras luces se han obtenido en patologías de marcado carácter digestivo, como la celiaquía, enfermedad de Crohn y cáncer de colon. De hecho, ya se han aplicado exitosamente en humanos trasplantes de heces para tratar enfermedades como la colitis ulcerosa. Incluso se estima que la influencia de la microbiota va más allá del sistema gastrointestinal o respiratorio (dos de las vías principales para el contacto con alérgenos externos), pues otras alteraciones se han asociado con una alteración de la flora intestinal, como son el autismo, la esquizofrenia, la diabetes tipo 2 o la patología cardiovascular.

Aunque queda mucho por descubrir todavía, lo que parece definitivamente asentado actualmente es el papel beneficioso que juegan ciertas poblaciones bacterianas sobre la salud, no solo intestinal sino también sistémica, regulando la respuesta inmune y educando desde la más tierna infancia, literalmente, al sistema inmunitario, proceso del que podemos beneficiarnos enormemente predicando y promoviendo el parto por vía vaginal y la lactancia materna, cuyo resultado en la salud se traduce en una menor tasa de asma, alergias y patologías autoinmunes sistémicas y digestivas.

Antonio Alfonso García

Graduado en Farmacia

Graduado en Nutrición Humana y Dietética

Máster en Calidad y Seguridad Alimentaria

 Bibliografía

Gritz EC, Bhandari V. The human neonatal gut microbiome: a brief review. Front Pediatr. 2015; 5;3:17.

Khan MJ, Gerasimidis K, Edwards CA, Shaikh MG. Role of Gut Microbiota in the Aetiology of Obesity: Proposed Mechanisms and Review of the Literature. J Obes. 2016

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