Test sobre nutrición

Tras las recomendaciones que habéis ido teniendo a lo largo de este tiempo sobre cómo comer saludablemente, los nutrientes y sus funciones, y las 10 reglas de oro, creo que va siendo hora de poneros un poco a prueba. Aquí os dejo estas sencillas preguntas que he sacado de una guía, muy sencillitas y que os darán una idea de cómo estáis llevando vuestra alimentación.

Suerte!!

Y yo, ¿Como bien?

Se puede comer, incluso comer mucho, sin por ello estar bien nutrido. Veamos su situación con este pequeño cuestionario:

1.- Consumo leche o productos lácteos:

a) Nunca o alguna vez a la semana

b) Cada día con el café.

c) Más de dos veces al día.

2.- A lo largo de la semana consumo:

a) Casi ninguna proteína de origen animal (huevo, pescado, carne)

b) Más carne y huevos que pescado.

c) Más pescados que carne y huevos.

3.- Consumo legumbres:

a) Pocas veces al mes

b) Una vez a la semana

c) Tres veces a la semana

4.- Consumo verduras y ensaladas:

a) Pocas veces a la semana

b) Una vez al día

c) Dos veces al día

 

5.- Consumo frutas:

a) Pocas veces a la semana

b) Dos veces al día (una de ellas en forma de zumo)

c) Tres veces al día

6.- Consumo patatas y cereales:

a) Pocas veces a la semana

b) Una vez al día

c) Dos veces al día

7.- Por lo que respecta al pan:

a) No suelo comerlo

b) Tomo dos rebanadas al día

c) Lo tomo en todas las comidas

8.- Consumo bollos o productos de pastelería:

a) A diario

b) Dos o tres veces a la semana

c) Una vez a la semana

9.- Consumo refrescos:

a) En las comidas

b) Una vez al día

c) Alguna vez a la semana

Si sus respuestas mayoritarias son de tipo a), sus hábitos alimentarios no son los más recomendables, lo que puede afectar negativamente a su salud. En el caso  de que las opciones de tipo b) hayan sido las más elegidas, sigue usted una alimentación aceptable aunque mejorable. Finalmente, si sus respuestaas mayoritarias son de tipo c) ¡enhorabuena! Su dieta se asemeja mucho a la beneficiosa dieta mediterránea.

 

Fuente: Guía comer sano es fácil. Ocu.

Patricia García Alós

Diestista-Nutricionista. NºCol.C.V: 282

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Evolución de la nutrición

Tras un larguísimo período de tiempo de ignorancia y menosprecio de los temas relacionados con la nutrición, se ha alcanzado un acuerdo casi unánime acerca de que esta ciencia constituye el arma más poderosa disponible para conservar la salud, e imprescindible en muchos casos para recuperarla, con independencia de que las causas por las que se haya deteriorado o perdido, sean de origen nutricional (enfermedades carenciales o por exceso de ingesta) o de otro tipo, orgánicas, infecciosas, metabólicas, etc.

La nutrición es una ciencia relativamente moderna y, aunque no es fácil establecer con claridad su origen, ya que depende del punto de vista desde el que se la considere, es comúnmente aceptado que su comienzo puede establecerse allá por los siglos XVIII y XIX, unido al desarrollo de la química tanto de los alimentos, lo que para algunos es la bromatología, como de los procesos digestivos y absortivos, que gracias a la participación de numerosos profesionales, han permitido aumentar el conocimiento de lo que sucede con los alimentos cuando son ingeridos tanto por los animales como por el ser humano.

La nutrición se ha convertido, para bien y para mal, en un tema habitual de conversación sobre el que cualquier persona opina, tanto o más que como lo haría sobre las armas nucleares, el medio ambiente o los impuestos. En este sentido, el tema de la nutrición es único entre estos temas, ya que las opiniones de cada persona pueden guiarse simplemente por la experiencia individual. Más aún, el individuo puede modificar su dieta tras una decisión basada en un profundo desconocimiento sobre nutrición o, como en muchas ocasiones ocurre en los países occidentales, por propio capricho. Precisamente, son estos caprichos, los conceptos erróneos, el desconocimiento en definitiva, de la persona media sobre dieta y salud lo que está ocasionado un notable incremento en el número de personas que hablan sobre nutrición, abarcando desde opiniones de expertos hasta la de auténticos charlatanes.

Dada la naturaleza científica que actualmente tienen las investigaciones sobre nutrición, uno podría sorprenderse por la gran cantidad y variedad de controversias relacionadas que existen sobre ella. Así, no resulta extraño que los medios de comunicación se hagan eco regularmente del peligro potencial que supone consumir un exceso de grasa o colesterol, realizar poco ejercicio y actividad física o utilizar aditivos y, por el contrario, las ventajas posibles de la suplementación con vitaminas. Todo ello tiene como consecuencia el que la persona media se encuentre desconcertada y escéptica ante tanta y, además, controvertida información que recibe. Debe quedar claro, por supuesto, que no es la ciencia la culpable de esta situación; se debe a que lo que rodea a la nutrición es generalmente un buen negocio.

Y por eso desde aquí os recomiendo no fiaros de cualquiera que diga saber de nutrición. Acudid siempre a profesionales de la salud, en este caso los endocrinos y los dietistas-nutricionistas, sin olvidarnos de las enfermeras y enfermeros y su gran labor como educadores en salud.

Bibliografía texto: Tratado de Nutrición. Ángel Gil. Tomo I: Bases fisiológicas y bioquímicas de la nutrición. (ed: panamericana).

 

Patricia García Alós

Dietista-Nutricionista. NºCol. C.V: 282